Enoturismo Spain presenta su segundo informe anual.
El enoturismo en España continúa su evolución positiva durante 2025, consolidándose como una de las líneas de desarrollo más dinámicas dentro del turismo cultural. Así lo refleja el informe anual de Enoturismo Spain, elaborado a partir del análisis de más de 2,3 millones de visitas registradas en su plataforma.
Los datos confirman una tendencia clara: el interés por las experiencias vinculadas al vino no solo se mantiene, sino que amplía su alcance tanto a nivel nacional como internacional.
Mayor peso del turismo internacional
Uno de los principales indicadores del ejercicio es el crecimiento del turismo extranjero, que alcanza el 28,51 % del total. Este incremento respecto al año anterior refleja el avance del posicionamiento de las bodegas españolas en mercados internacionales.
Estados Unidos se sitúa como el principal país emisor de enoturistas hacia España, seguido de Países Bajos y Francia. Reino Unido y Alemania completan los principales mercados, junto a otros países como Bélgica, Canadá, Suiza, Noruega y México, que mantienen una presencia relevante.
Origen de la demanda nacional
En el ámbito nacional, la Comunidad de Madrid continúa liderando como principal mercado emisor de enoturistas, seguida de Comunidad Valenciana, Cataluña y Andalucía. Este grupo concentra una parte significativa de la demanda interna, en línea con los patrones generales de movilidad turística dentro de España.
Regiones más visitadas
Castilla y León se mantiene como la comunidad autónoma más visitada, con zonas como Ribera del Duero, Toro y Rueda como principales focos de atracción.
A continuación, se sitúan Andalucía y Comunidad Valenciana, mientras que La Rioja y Madrid ocupan posiciones destacadas dentro del mapa enoturístico nacional.
También sobresalen otras regiones como Cataluña, Castilla-La Mancha y País Vasco, junto a Galicia, Aragón y Navarra, lo que refleja una progresiva diversificación territorial del enoturismo en España.
Estacionalidad y comportamiento de la demanda
El análisis del comportamiento de los visitantes internacionales muestra un patrón estacional definido. Los meses de verano y vendimia concentran los mayores niveles de actividad, coincidiendo con los periodos de mayor movilidad turística y con el interés por conocer el proceso de elaboración del vino.
Este comportamiento refuerza el papel de la vendimia como uno de los principales momentos de atracción para el enoturismo en España.
Un sector en evolución
Los resultados del informe evidencian un modelo en transformación, con un crecimiento sostenido de la demanda internacional y una distribución más equilibrada entre regiones.
En este contexto, el enoturismo se consolida como una línea de negocio complementaria para las bodegas, especialmente en un escenario marcado por la desaceleración del consumo de vino a nivel global y la incertidumbre derivada de las tensiones en el comercio exterior y la aplicación de aranceles.
De este modo, el enoturismo continúa posicionándose como una propuesta vinculada al territorio, con capacidad para atraer visitantes en distintos momentos del año y generar actividad económica adicional en múltiples destinos.