Entre viñas y memoria: el enoturismo con alma de la Bodega Marqués de Montecierzo.
A orillas del Ebro, donde el paisaje se abre en terrazas de viñedo y luz cambiante, una antigua fábrica de harinas de comienzos del siglo XX ha encontrado una segunda vida. Hoy, ese edificio centenario alberga la Bodega Marqués de Montecierzo, un proyecto familiar que ha convertido la historia del lugar en el eje de una propuesta enoturística con identidad propia.
Además, la prestigiosa revista Decanter ha reconocido en su edición de febrero con 91 puntos al Tinto Roble Emergente Ecológico de Marqués de Montecierzo, destacando su carácter ligado al terruño y su elaboración cuidada.

Un recorrido que va más allá de la copa
La experiencia comienza en el propio edificio, donde se conservan elementos originales que dialogan con la moderna sala de fermentación y la nave de barricas. La visita guiada recorre las distintas fases de elaboración —desde la recepción de la uva hasta la crianza— y culmina en una cata comentada de varios vinos acompañados de aperitivo. Pero el atractivo no reside únicamente en la técnica. El discurso enoturístico se apoya en la proximidad: grupos reducidos, trato directo y la posibilidad de conversar con quienes cultivan y vinifican.
El viñedo como paisaje y compromiso
Las fincas se extienden en la Ribera del Ebro, en suelos arcillo-calcáreos y bajo un clima de contrastes térmicos que favorece la concentración y el equilibrio de la uva. La familia Lozano-Melero, al frente del proyecto, apuesta por una viticultura respetuosa con el entorno, evitando herbicidas e insecticidas y priorizando prácticas tradicionales combinadas con control técnico. La bodega refuerza su relato a través del origen: viñas propias, producción cuidada y una escala que permite mantener la trazabilidad y el carácter del terruño.

Cultura, gastronomía y dinamización rural
El enoturismo en Marqués de Montecierzo responde a una tendencia creciente: el vino como puerta de entrada a la experiencia territorial completa. Para la Ribera del Ebro entre La Rioja y Navarra, iniciativas como esta suponen un impulso económico y simbólico. No solo atraen visitantes, sino que recuperan patrimonio industrial, ponen en valor la memoria histórica y fortalecen el tejido rural.
Un modelo de turismo con relato
El éxito del enoturismo ya no se mide únicamente en botellas vendidas, sino en historias compartidas. En la Bodega Marqués de Montecierzo, el visitante se lleva algo más que el recuerdo de una cata: se marcha con la sensación de haber recorrido un espacio donde el pasado y el presente fermentan juntos. En tiempos de turismo acelerado, esta propuesta reivindica la pausa. Y en esa pausa —entre barricas, piedra antigua y viñas junto al río— el vino encuentra su mejor argumento.
Visitas y reservas
- Horario: Diariamente al mediodía (12:00 h) y por la tarde (18:00 h).
- Teléfono: 948 814 414
- Email: info@marquesdemontecierzo.com
SOBRE BODEGAS MARQUÉS DE MONTECIERZO
Situada en Castejón, Navarra, la Bodega Marqués de Montecierzo combina métodos tradicionales y tecnología en la producción de vinos que reflejan el origen y el carácter del terruño.
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