La Bodega Severino Sanz ha abierto oficialmente las puertas del Museo de Vigas de Lagar en su sede de Montejo de la Vega de la Serrezuela (Segovia), en pleno corazón del Parque Natural Hoces del Río Riaza. Esta nueva propuesta enoturística alberga la mayor colección de vigas y prensas romanas de lagar del mundo, compuesta por una veintena de piezas de gran formato, auténticas joyas de la arquitectura popular vinculada a la elaboración del vino.
El acto de inauguración ha contado con la presencia de autoridades locales y regionales como el alcalde de Montejo de la Vega, Luis Martín; el presidente de la Diputación Provincial de Segovia, Miguel Ángel de Vicente Martín; y el consejero de Movilidad y Transformación Digital de la Junta de Castilla y León, José Luis Sanz Merino.
La apertura del museo se enmarca en el nuevo proyecto de enoturismo y gastronomía impulsado por esta bodega familiar adscrita a la Denominación de Origen Ribera del Duero. La experiencia incluye visitas guiadas a las instalaciones, un recorrido completo por el proceso de elaboración del vino —desde la viña hasta la copa— y propuestas gastronómicas que van desde tapas maridadas hasta menús más elaborados. Entre las opciones, destacan platos como tiradito de corvina, calamar con guiso de manitas o longaniza de cordero a la brasa, armonizados con vinos de la casa como Murón Albillo, Murón Roble o Murón Edición Limitada.
Las reservas para esta experiencia están disponibles a través de la web
www.bodegaseverinosanz.es y mediante el correo electrónico
visitas@bodegaseverinosanz.es.
Una bodega con raíces familiares y compromiso rural
Fundada en honor a Severino Sanz por sus tres hijos —José Félix, Iñaki y María Dolores—, la bodega representa hoy la labor de tres generaciones. Teresa Sanz, nieta del fundador, doctora en Ciencias Ambientales y dramaturga, se ha incorporado recientemente al proyecto con el objetivo de seguir impulsando esta iniciativa rural con historia y arraigo familiar.
Ubicada a 980 metros de altitud, la finca cuenta con 30 hectáreas de viñedo, principalmente de uva tempranillo, así como de variedades blancas como verdejo y albillo. En este enclave natural protegido, que alberga una importante colonia de buitres leonados, la bodega elabora vinos tintos, blancos y rosados galardonados en certámenes internacionales.
El enoturismo como motor de desarrollo rural
Durante el evento, al que asistieron cerca de un centenar de personas, el propietario José Félix Sanz destacó la relevancia de abrir paso a nuevos retos que conecten tradición e innovación. Por su parte, Teresa Sanz definió el museo como "un teatro visual y mágico” destinado a revivir el método ancestral de hacer vino y transmitir el amor heredado por el territorio y la gastronomía.
Las autoridades presentes subrayaron la importancia de este tipo de iniciativas para dinamizar el medio rural. Miguel Ángel de Vicente valoró la capacidad de la bodega para adaptarse a los nuevos tiempos sin perder su esencia, mientras que José Luis Sanz Merino elogió el proyecto como un homenaje a los antepasados castellanoleoneses y una herramienta eficaz contra la despoblación en municipios como Montejo de la Vega.
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