Tapones de vino elaborados a partir de plásticos marinos
En un esfuerzo por abordar la contaminación marina y promover la sostenibilidad en la industria vinícola, Bodegas Tritium, situada en Cenicero, ha dado un paso revolucionario al unirse a la iniciativa Nomacorc Ocean. Este proyecto representa un hito significativo al emplear tapones de vino elaborados a partir de plásticos marinos, una innovación de Vinventions, contribuyendo así a la reducción de la contaminación en los océanos.
La esencia de esta colaboración radica en la adquisición por parte de Bodegas Tritium de los tapones Nomacorc Ocean para sus vinos que maduran bajo el mar en ánforas de barro. Estos tapones son confeccionados a partir de plásticos recogidos de zonas costeras, conocidos como Ocean Bound Plastic (OBP), con el fin de mitigar la contaminación marina.

En palabras de Francisco Rubio, propietario de Bodegas Tritium, "a través de esta alianza con Vinventions, buscamos intensificar nuestra contribución para hacer frente a los importantes desafíos ambientales que tenemos por delante. En Tritium, creemos que existe una fuerte conexión entre el vino, el planeta y la industria en la que operamos. Por ello, nos esforzamos por respetar desde el principio, conservando viñedos viejos para que sigan dando fruto de calidad, a pesar de su bajo rendimiento, practicando una agricultura integrada -sin el uso de productos químicos ni sintéticos-, vinificando en tinajas de barro que tienen más usos que las barricas que deben reemplazarse cada pocos años y, utilizando materiales de embalaje reutilizables como cajas de madera que se transforman en casas para aves, entre otros. Ahora, incorporamos el tapón Ocean, que recupera plástico del mar y le agrega valor en su ciclo de vida, en línea con todo lo que hacemos en Tritium".
Por su parte, Marco Lozano, responsable comercial de Vinventions España y Portugal, afirma: "La incorporación de Bodegas Tritium, con su proyecto de vino marino y su apoyo a Nomacorc Ocean, refuerza nuestro compromiso de acelerar las acciones para enfrontar los importantes desafíos ambientales que tenemos por delante, y trabajar conjuntamente para ser una parte activa del cambio necesario para garantizar un futuro sostenible”.

El vino "Tritium Ánfora Debajo Del Mar”, explicado por Rubio, fue creado en colaboración con dos profesionales artesanos, el alfarero Alfonso Soro d’Alma de Barro y el capitán de embarcaciones Javier Belda, creador del método "sanfora_cellers vins sota mar” y "Thalassa sea wines”, que combinan la innovación con el cuidado de los elementos naturales. Este tándem de especialistas ha asumido el reto de fusionar sus habilidades en un nuevo contexto de embotellado y crianza del vino. Según Rubio, el resultado es "excelente y, además de original, el perfil del vino sorprende con muchas sensaciones que no encuentran típicamente en el vino criado en bodega, como la suavidad, aromas secundarios y terciarios más pronunciados sin perder ni un ápice de su frescor. Creo que hemos logrado dar un giro innovador al vino, con una aportación diferente a la que estamos acostumbrados”.
Con la solución Nomacorc Ocean, Vinventions busca alentar a las bodegas a seguir participando en la economía circular en favor de un mundo más sostenible. Mover la cadena de valor de los plásticos en esta dirección implicaría mejorar el reciclaje, promover la reutilización y rediseñar los productos para maximizar su vida útil.
SOBRE BODEGAS TRITIUM
La historia de Bodegas Tritium nace del cariño personal a los viñedos viejos. Un cariño que nos permite disponer hoy de ocho hectáreas de cepas, cuya edad oscila entre los 90 y los 113 años. Se trata de fincas que jamás se sumaron a los dos grandes arranques masivos en La Rioja.
Francisco Rubio y Javier Fernández, fundadores y propietarios de Tritium, vieron la oportunidad de restaurar esta bodega del siglo XV, preservando su lago de piedra de sillería, tino y trujal, así como con unos calados a 10 metros de profundidad que la hacen realmente única. Además, destacan por sus vinos naturales y viñedos de más de 90 años, cultivados en 40 hectáreas de viñas distribuidas entre Cenicero y Tricio.
Tritium no solo produce parte de su vino en ánfora (además de una amplia gama de botellas), sino que también los vende en pequeños recipientes de cerámica, en colaboración Alma d’Barro. Estas ánforas se comercializan frescas, después de la maceración mediterránea supervisada por Javier Belda, buzo profesional. Durante cierto tiempo, permanecen sumergidas para completar el proceso de crianza que otros vinos realizan en barricas de roble (francés o americano) y que también se pueden adquirir en la bodega para apreciar las distintas evoluciones de estos vinos.
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