Guía Repsol ha dedicado un reportaje a
Bodega Las Calzadas, el proyecto familiar que Daniel Sevilla puso en marcha en 2017 en Pozoamargo (Cuenca), dentro de la DO Ribera del Júcar. El artículo, firmado por Fernando Saiz con fotografías de Alfredo Cáliz, repasa la apuesta de la bodega por la crianza en tinaja de barro y su asador, distinguido con un Solete Repsol.
DE RIOJA, AUSTRALIA Y NUEVA ZELANDA A POZOAMARGO
Daniel Sevilla estudió enología en La Rioja y trabajó en bodegas de La Rioja, Australia y Nueva Zelanda antes de volver a su pueblo. Tenía 23 años cuando decidió levantar una bodega desde cero con las viñas viejas heredadas de sus abuelos, cuya uva hasta entonces se vendía a la cooperativa local a bajo precio.
Hoy el proyecto es cosa de toda la familia. Raquel Martínez, su pareja y también enóloga, trabaja en la bodega y en el asador. Su padre, Julián Sevilla, viticultor, se ocupa de las viñas, la huerta y las brasas. Su madre, Josefina Medina, dirige la cocina, pinta los cuadros de la bodega y diseña las etiquetas.
LA TINAJA DE BARRO COMO SEÑA DE IDENTIDAD
"En La Mancha el vino se hace casi todo en acero inoxidable", explica Daniel Sevilla a Guía Repsol. Frente a ello, Las Calzadas cría todos sus vinos en tinaja. Según la bodega, la microoxigenación que permite el barro respeta mejor la identidad de la uva y su pureza aromática que la barrica de roble.
Al principio no había tinajas suficientes y Daniel tuvo que reunirlas de bodegas antiguas y fincas de la zona. La solución llegó desde Villarrobledo (Albacete), antiguo centro tinajero que el hormigón y el acero inoxidable dejaron casi sin actividad. Tomás Gómez "Orozco", último representante de ese oficio, rechazó el encargo por su edad. Fue su hija, Maribel Gómez, quien aprendió el trabajo y hoy fabrica las tinajas de la bodega bajo el nombre de Tinajas Orozco. Entre sus clientes figura Josep Roca, sumiller de El Celler de Can Roca, que las utiliza para criar licores.
El reportaje sitúa a Las Calzadas junto a otras bodegas españolas que trabajan con tinaja, como Pradorey (Ribera del Duero), Pepe Mendoza (Alicante), Cerrón (Jumilla) y Celler del Roure (Valencia).
TINÁCULA, EL SANTILLO Y EL IMPERIO
La bodega elabora 25.000 botellas al año con bobal, garnacha y otras variedades autóctonas. Comercializa tres marcas:
- Tinácula: distintas referencias cuyo nombre significa "tinaja pequeña" en latín.
- El Santillo: tinto de parcela.
- El Imperio: tinto de parcela de la viña del mismo nombre, que mezcla bobal, garnacha y otras autóctonas. Ha obtenido 91+ puntos en la Guía Parker y 92 puntos en la Guía Peñín.
Un tercio de la producción se vende en la propia bodega y el restaurante, cerca de la mitad se exporta y el resto se distribuye en España. El objetivo es llegar a unas 40.000 botellas, aunque Daniel Sevilla reconoce a Guía Repsol que "hay que venderlas" en un mercado manchego con mucha competencia.
Cada verano, desde hace cuatro años, la bodega organiza además una cata a ciegas de vinos internacionales. Una veintena de participantes llevan botellas y tratan de adivinar su país de origen. En la última edición se cataron siete blancos o rosados y diez tintos de once países.
UN ASADOR CON SOLETE REPSOL Y TOMATE DE LA HUERTA
El restaurante comparte espacio con la bodega y basa su carta en la brasa: chuletas, pierna de cordero, solomillo y secreto ibérico. Completan la oferta platos manchegos como el pisto, el ajoarriero y, en invierno, los gazpachos. El producto estrella es el tomate Olimpia, cultivado junto a la bodega, que se sirve en ensalada con aceite de olivos propios. De postre, tarta de queso manchego.
SOBRE BODEGA LAS CALZADAS
Bodega Las Calzadas es una bodega familiar ubicada en Pozoamargo (Cuenca), muy cerca de Alarcón, a tan sólo 15 minutos en coche y muy bien comunicada por autovía con Madrid, Albacete y Levante. La bodega cuenta con un restaurante propio, regentado por la familia con huerto, brasas y gastronomía local en la que se recuperan platos extinguidos como el ajoarriero, los gazpachos manchegos, el asadillo, el pisto y un largo etc.
Todos los vinos elaborados bajo la marca TINÁCULA, EL SANTILLO Y EL IMPERIO, están criados en tinaja de barro antiguas, recreando los vinos tal y como se hacían en la primera mitad del siglo XX.
¿TE GUSTARÍA VISITAR BODEGA LAS CALZADAS?