Hemos ido 5 amigas de despedida de soltera a hacer la cata de vinos. Enrique ha sido encantador! Nos ha explicado muy bien la historia de su pequeña bodega y hemos realizado la cata con aperitivo (embutidos, queso, papas y morteruelo). ¡100% recomendable!
Hay veces que solo con hablar con una persona por teléfono ya te transmite que la cata sera diferente y especial. Fuimos 6 adultos con los niños y la experiencia fue de 10. El lugar con unas magníficas vistas y sus preciosas instalaciones donde pudimos beber sus 2 vinos tintos en 2 diferentes zonas preciosas todo ello amenizado con un muy buen picoteo y vino en abundancia. No es una cata muy técnica si no diria mas que es como beber vino con un amigo de toda la vida. Enrique es una persona espectacular que te lo da todo sin conocerte. De los vinos...el joven muy correcto y el de barrica muy bueno sin ser espectacular (lleva muy poco produciendo vino ). Si estáis por la zona no dudéis en pasar unas 2 horas maravillosas aquí.